Buenas a todos/as,
Han sido cuatro semanas realmente enriquecedoras tanto en el
aspecto académico como en el aspecto personal. Donde he podido realizar las
prácticas en uno de los ámbitos que siempre me había llamado la atención, pero
nunca había tenido la oportunidad, como es el ámbito de la intervención en drogadicción.
En este caso ha sido con adolescentes, quedándome con la espinita de trabajar
con personas más adultas.
Durante estos diez últimos años, he tenido la oportunidad de
trabajar con adolescentes en el contexto deportivo y en el contexto educativo,
con lo que partía con una base en relación con el trato con adolescentes que me
ha ido aportando seguridad a la hora de trabajar con adolescentes. Pese a ello,
al ser un contexto terapéutico ligado a la drogadicción, realizar las prácticas
en este contexto hacía que esa seguridad generada durante años se tambalease,
ya que contaba con las herramientas y habilidades para trabajar con
adolescentes en otros ámbitos, pero desconocía si las tuviese en este tan
específico.
Estas cuatro semanas me han servido para conocer el
funcionamiento de un centro de tipo ambulatorio, donde el trabajo con los
adolescentes como con las familias es igual de importante. Sesiones grupales orientadas
hacia la autoayuda. Un entorno donde no solo se aprende de los terapeutas, sino
de las personas que integran los diferentes grupos, donde la persona tiene la
oportunidad de contar las situaciones problemáticas que rodean su día a día y
sentirse escuchado y valorado. Debido a que el número de sesiones terapéuticas por
semana y su duración es tan reducida que hace que el gran peso terapéutico recaiga
en el trabajo que se realice fuera del centro, un trabajo que posteriormente se
expone en las sesiones o a través de posibles intervenciones individuales.
Respecto a mi papel dentro de las prácticas, en su mayoría
me he sentido como un profesional más, en las reuniones terapéuticas, en las
interacciones con los adolescentes y familias y en las situaciones de feedback
con terapeutas y personas voluntarias del centro. Es cierto que, durante las
sesiones, mi papel se basaba en confrontar (es el concepto que utilizaban ellos
para referirse a la realización de preguntas a la persona objetivo de la
problemática que se estuviese tratando, con la finalidad de que la propia
persona generase posibles alternativas o soluciones) y observar como el
terapeuta moderaba o guiaba la sesión.
En estas prácticas he podido tener mayor importancia como he
explicado en otras entradas, al poder diseñar sesiones deportivas para trabajar
con los adolescentes aspectos como la deportividad, no violencia en el deporte,
cooperación, socialización y la creación de espacios o hábitos saludables. En
un principio, el equipo terapéutico me demandó una sesión, pero valorando las
sensaciones que generó la primera sesión, me solicitaron el poder realizar
sesiones con diferentes grupos durante el tiempo que restaba de prácticas.
Pudiendo tener un papel más protagonista y moderando las diferentes sesiones,
donde he podido comprobar que esa seguridad que tambaleaba previo al comienzo
de las prácticas se iba disipando al valorar que tanto la predisposición de los
adolescentes como la interacción con ellos han favorecido un desarrollo de las
sesiones bastante satisfactorio.
Han sido cuatro
semanas que han pasado volando, donde me llevo a personas y situaciones que me
han hecho seguir creciendo en lo profesional y en lo personal, donde he descubierto
un nuevo ámbito donde poder sentirme a gusto como profesional y donde poder
sentirme realizado.
Gracias por leerme, espero que os vaya genial este final de
prácticas.
Un saludo
Hola Germán y chicas,
ResponderEliminarEs genial leer en tu comentario, al igual que en el de Rocío, que os habéis sentido un profesional más dentro del equipo de trabajo de la entidad. Además, ver que has podido llevar a cabo tareas y desarrollar esas habilidades que te preocupaban en un principio denota que la experiencia ha sido enriquecedora y gratificante.
Me alegro de que hayas tenido la oportunidad de cumplir uno de tus objetivos a corto plazo como el de la intervención en drogadicción, a pesar de que no hayas interactuado con adultos.